Comenzó a regir el nuevo Régimen Penal Juvenil que permite juzgar a menores desde los 14 años
La Ley 27.801 reemplaza al marco normativo vigente desde la última dictadura y redefine las escalas punitivas para los adolescentes. La privación de la libertad tendrá un techo de 15 años y se promoverán las penas no carcelarias para los delitos leves. Desarrollo:
Argentina inauguró oficialmente este sábado una nueva era en el abordaje de la delincuencia juvenil tras la entrada en vigor de la Ley 27.801. La medida concreta la esperada reducción en la edad de imputabilidad —que pasa de 16 a 14 años—, lo que habilita a los tribunales del país a imputar, procesar y juzgar a adolescentes de 14 y 15 años ante hechos delictivos graves.
Esta actualización legal deja sin efecto la normativa que regulaba la materia desde 1980. Entre las principales modificaciones sustanciales, el texto sancionado prohíbe de manera tajante la imposición de prisiones o reclusiones perpetuas para los menores de edad y fija una pena máxima de 15 años de encarcelamiento, incluso en las causas donde se acumulen múltiples imputaciones.
El espíritu de la ley condiciona la privación de la libertad estricta como un recurso excepcional, acotado a episodios de máxima gravedad institucional. Para el resto de los delitos de menor envergadura, el articulado inclina la balanza hacia un catálogo de soluciones alternativas, como las amonestaciones públicas, la realización de trabajos comunitarios, el resarcimiento económico a las víctimas o la supervisión mediante tobilleras electrónicas.
No obstante su puesta en marcha, la aplicabilidad de la norma reavivó una fuerte discusión de fondo en los tribunales nacionales. Desde distintos sectores del Poder Judicial hicieron hincapié en las marcadas carencias del sistema, advirtiendo sobre las dificultades logísticas para conseguir pulseras de monitoreo, fondos presupuestarios y personal idóneo que garantice el funcionamiento de la nueva estructura.
