Controles de alcoholemia en Bariloche: quince conductores dieron positivo y un automovilista registró casi el triple de lo permitido
El Municipio labró 29 actas de infracción y retuvo 20 vehículos durante los operativos preventivos del fin de semana. Hubo siete personas que se dieron a la fuga para evitar los test en el radio urbano.
Los operativos de control vehicular montados durante el último fin de semana en distintos puntos de San Carlos de Bariloche volvieron a exponer la persistencia de conductas de riesgo al volante. Las tareas preventivas, coordinadas por la Subsecretaría de Tránsito y Transporte local, concluyeron con un saldo de 15 conductores que dieron positivo en los test de alcoholemia, sobre un total de aproximadamente 220 vehículos fiscalizados en las calles de la ciudad lacustre.
El despliegue de los inspectores derivó en la confección de 29 actas por diversas infracciones a las normativas vigentes. Más allá de los casos de alcoholemia positiva, que concentraron la mayor cantidad de faltas, los agentes municipales registraron situaciones de extrema gravedad operativa, entre las que se destacaron siete conductores que se dieron a la fuga para evadir el puesto de control y una persona que se negó explícitamente a someterse a la medición.
La traza urbana dejó en evidencia registros alarmantes. La graduación alcohólica más alta del fin de semana se detectó en un control ubicado sobre la calle Belgrano al 100, donde un automovilista marcó 1,49 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que triplica los límites históricos de tolerancia y que activó de inmediato el protocolo de seguridad vial. En total, las autoridades procedieron a la retención de 20 vehículos, entre los que se contabilizaron 19 automóviles y una motocicleta.
A los expedientes iniciados por alcoholemia se sumaron además cuatro actas de infracción por falta de la documentación obligatoria requerida para circular y otras dos por transgresiones menores a las reglas de tránsito. Desde la comuna rionegrina insistieron en que el objetivo de estos procedimientos continuará siendo la reducción de la siniestralidad vial mediante la disuasión, remarcando la vigencia de las normativas que prohíben taxativamente la conducción bajo los efectos del alcohol en todo el ejido urbano.
