Inspectores motorizados en Bariloche: mano dura contra los escapes ruidosos y diez días de tregua preventiva

La Municipalidad de San Carlos de Bariloche puso en funciones a un nuevo cuerpo de inspectores y preventores a bordo de motocicletas para combatir la contaminación acústica y ordenar el tránsito. La medida impulsada por el Ejecutivo local contempla un plazo inicial de diez días dedicado exclusivamente a la concientización antes de aplicar multas y secuestros.

El operativo de control fue formalizado mediante la Resolución N.º 3565-I-2026 rubricada por el intendente Walter Cortés, otorgando a los agentes de la Subsecretaría de Protección Ciudadana un amplio abanico de atribuciones vinculadas tanto al área de Tránsito como a Inspección General. De esta manera, el personal municipal se encuentra facultado para labrar actas de infracción, intervenir en comercios e incautar vehículos que no cumplan con las normativas vigentes en la ciudad rionegrina.

El principal foco de atención de esta nueva flota motorizada estará puesto en dar respuesta a las recurrentes denuncias vecinales por ruidos molestos ocasionados por motocicletas provistas de caños de escape libres o modificados. No obstante, las autoridades dispusieron que durante los primeros diez días de circulación el personal implemente una etapa eminentemente educativa e informativa para advertir a los conductores antes de avanzar con las sanciones económicas y el decomiso de los rodados.

El esquema operativo cuenta inicialmente con cuatro motocicletas destinadas a agilizar el patrullaje urbano y responder con mayor rapidez a las contravenciones en diferentes sectores del ejido municipal. Además, la normativa estipula que la asignación de los agentes tendrá un carácter transitorio de tres meses, período en el cual deberán aprobar un curso obligatorio de capacitación para consolidar formalmente su puesto como inspectores de seguridad urbana.

Esta iniciativa local, inspirada en modelos de abordaje implementados en grandes centros urbanos, buscará articular tareas preventivas conjuntas con la Policía de Río Negro y distintas juntas vecinales. Con este despliegue, el municipio apunta a contener los focos de conflicto vial y garantizar un mayor respeto por las normas de convivencia en las calles barilochenses.

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