Ola polar en la Patagonia: Vialidad Nacional exige extrema precaución por la presencia de hielo en las rutas de la región
La acumulación de nieve en las banquinas y la baja adherencia complican el tránsito en los tramos más críticos de las rutas 40 y 23. Rige la obligatoriedad de portar cadenas.
Las intensas heladas y el persistente mal clima que azotan a la región patagónica volvieron a poner en jaque la transitabilidad de los principales corredores viales de la provincia de Río Negro. Durante las primeras horas de este viernes, Vialidad Nacional emitió un informe crítico en el que solicita a los conductores extremar los recaudos al volante ante la masiva formación de hielo sobre la calzada, un fenómeno que redujo drásticamente la adherencia de los vehículos y que se ve agravado por la presencia de densos bancos de niebla y ráfagas de viento moderado en las zonas altas.
El escenario más complejo se concentra en la Ruta Nacional 40. En el trayecto que conecta el inicio de la Circunvalación de Bariloche con el límite interprovincial con Neuquén, los equipos viales trabajaron desde la madrugada en la aplicación de solución salina para intentar despejar el asfalto, aunque el riesgo sigue siendo elevado. Asimismo, el sinuoso tramo que une Bariloche con El Bolsón presenta una situación similar, con curvas cerradas propensas al congelamiento y sectores donde las banquinas permanecen completamente inestables debido a la acumulación de nieve acumulada por el temporal.
A las dificultades estrictamente climáticas se sumaron contingencias geográficas que complican aún más el paso de los automovilistas. En el sector del Cañadón de la Mosca se registraron desprendimientos de rocas que quedaron alojadas sobre el camino, mientras que en la zona de Vaqueanos la caída de ramas y vegetación pesada afectó parcialmente la calzada. Ante este panorama, el organismo nacional ratificó que la portación de cadenas es obligatoria para todo tipo de rodados y desaconsejó enfáticamente los desplazamientos en horario nocturno, cuando las temperaturas caen a niveles extremos y anulan el efecto de los tratamientos preventivos.
Por su parte, la Ruta Nacional 23 también se encuentra bajo un esquema de transitabilidad con máxima precaución en toda su extensión. Los desvíos irregulares con presencia de piedras sueltas y las complejas transiciones entre las zonas de asfalto y ripio representan los puntos de mayor peligro para los usuarios. Con el despliegue de maquinaria pesada trabajando en diversos kilómetros de ambas trazas y la advertencia latente por la aparición de animales sueltos en los márgenes del camino, las autoridades locales reiteraron la necesidad de respetar estrictamente los límites de velocidad, mantener las luces bajas encendidas y utilizar el cinturón de seguridad en todo momento.
