Escapó de Bariloche con sus hijas para protegerlas y apela a la Justicia bonaerense tras el sobreseimiento del acusado
Verónica abandonó la ciudad cordillerana junto a sus dos hijas, de 11 y 7 años, luego de que el fuero penal de Río Negro dictara el sobreseimiento de Mario Campi, abuelo paterno de las menores e imputado por abuso sexual infantil. Tras radicarse en San Isidro, la madre denunció que el expediente en la provincia de origen estuvo influenciado por los vínculos del entorno del acusado con el poder político local, señalando además a la exintendenta de Dina Huapi, Mónica Balseiro, y al progenitor de las niñas.
La causa judicial había sido archivada de manera expedita tras una primera presentación y cobró impulso recién en 2025, cuando la hija menor le reveló la situación a su docente de música. No obstante, el trámite en territorio rionegrino derivó en el sobreseimiento del imputado luego de una cuestionada diligencia en Cámara Gesell, donde la niña sufrió una crisis al ser informada de que su abuelo se encontraba detrás del cristal de observación, lo que impidió la concreción del testimonio.
A partir de la radicación de la nueva denuncia en el fuero de San Isidro, las menores comenzaron a contar con asistencia especializada y a ratificar sus dichos en un entorno seguro. No obstante, en las últimas semanas el fuero de Familia bonaerense resolvió declararse incompetente y ordenar la remisión del expediente a la jurisdicción rionegrina, medida que fue apelada por la querella ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires para evitar la restitución de las niñas a la provincia de origen y resguardar su integridad física ante reiteradas amenazas de muerte denunciadas por la progenitora.
El caso cobra mayor gravedad al entrelazarse con una investigación en curso en Dina Huapi sobre una presunta red de distribución de material de abuso sexual infantil. De acuerdo con las presentaciones judiciales, la instrucción busca determinar si las grabaciones de las agresiones denunciadas por la madre formaron parte de los circuitos ilícitos de circulación de contenidos investigados en la comarca andina.
