El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por nevadas y fuertes vientos en Bariloche
Se prevé el ingreso de un frente frío que provocará un marcado descenso de la temperatura, con mínimas bajo cero y ráfagas que podrían rozar los 70 kilómetros por hora. Las autoridades regionales instaron a extremar las precauciones en rutas y zonas de montaña ante la probabilidad de precipitaciones níveas persistentes.
La ciudad de San Carlos de Bariloche y la región cordillerana circundante se preparan para un desmejoramiento significativo de las condiciones climáticas. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) oficializó un aviso de nivel amarillo por nevadas para las próximas jornadas, un fenómeno que coincidirá con la consolidación de temperaturas invernales extremas. De acuerdo con las previsiones oficiales, para este jueves se espera que la marca mínima se ubique en los -2°C y la máxima alcance los 7°C, con vientos moderados durante el día que se intensificarán hacia la noche, acompañados por ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora y las primeras precipitaciones en forma de nieve en las áreas urbanas.
El escenario meteorológico adverso se profundizará durante el viernes, jornada en la que el organismo anticipa la continuidad de las nevadas persistentes, las cuales tenderán a alternarse con lluvias aisladas a partir de la tarde debido a leves variaciones térmicas. El factor determinante de este período será la intensidad del viento proveniente del sector sudoeste, con velocidades constantes de 41 kilómetros por hora y ráfagas estimadas en un tope de 69 kilómetros por hora, lo que podría generar una reducción notable de la visibilidad en los sectores altos y acumulación de nieve en los cerros.
Ante la vigencia de las alertas y la inestabilidad que se extenderá durante el fin de semana —con mínimas que oscilarán entre los -2°C y -3°C tanto el sábado como el domingo—, los entes viales y de seguridad regionales emitieron una serie de recomendaciones para residentes y turistas. Se solicitó verificar de manera constante el estado de transitabilidad de las rutas nacionales y provinciales, así como consultar la habilitación de las sendas de trekking y los refugios de montaña antes de iniciar cualquier actividad recreativa, debido al riesgo asociado a la caída de ramas y la formación de hielo sobre la calzada.
