El misterio detrás de las extrañas luces que alertaron a Bariloche y la Línea Sur: aseguran que se trató de satélites
Una serie de registros fílmicos nocturnos encendió la curiosidad de los vecinos en el cerro Catedral y Sierra Colorada. Un especialista explicó el fenómeno y descartó teorías sobrenaturales.
La aparición de una serie de luces en movimiento en el cielo nocturno de la Patagonia generó una fuerte repercusión y diversas especulaciones entre los habitantes de la región durante las últimas horas. El fenómeno quedó registrado en dos filmaciones que se viralizaron rápidamente: una de ellas captada en las inmediaciones del cerro Catedral, en San Carlos de Bariloche, y la otra en la localidad de Sierra Colorada, ubicada en la Línea Sur rionegrina. En ambos casos, las imágenes mostraban destellos que parecían trazar trayectorias inusuales en el firmamento.
Ante el revuelo ocasionado, Daniel Chiesa, astrónomo y responsable del observatorio Astropatagonia —situado en la zona rural de Pichileufu—, aportó claridad científica al asunto y desmitificó el origen de los avistamientos. El especialista explicó que las luces corresponden en realidad al paso de satélites artificiales que orbitan la Tierra a baja altura, una postal que él mismo observa de manera cotidiana durante las noches despejadas y que suele concentrarse hacia los sectores oeste, sudoeste y sur del horizonte.
De acuerdo con lo detallado por el experto, el fenómeno es causado por el reflejo de la luz solar en las estructuras de los dispositivos antes de ingresar en el cono de sombra del planeta. Chiesa precisó que actualmente existen unos 15.000 satélites en la Órbita Terrestre Baja (LEO) —de los cuales cerca de 12.000 están operativos y un 75% pertenece a la red de internet Starlink—, lo que explica la alta frecuencia de estos eventos. Asimismo, atribuyó la sensación de movimientos curvos o de “amontonamiento” en el cielo a un efecto óptico de perspectiva y compresión visual propio de la mirada hacia el horizonte.
Si bien para los aficionados y vecinos se trata de un espectáculo llamativo que suele apreciarse mejor durante el crepúsculo astronómico, el astrónomo advirtió que la proliferación de estos objetos en el espacio representa un problema creciente para la investigación científica. La constante circulación de chatarra espacial y constelaciones de satélites genera líneas de luz no deseadas en las fotografías de larga exposición, lo que provoca la saturación de los píxeles en las cámaras de los observatorios y la consecuente pérdida de datos clave para el estudio del universo.
