Tragedia vial en Bariloche: condenaron a cinco años y cinco meses de prisión al conductor que atropelló y mató a Emilio Juárez
Un tribunal rionegrino homologó el acuerdo de juicio abreviado presentado por las partes. El imputado, quien conducía inhabilitado, embistió a la víctima en junio, se dio a la fuga y ocultó el vehículo. Además de la pena de prisión efectiva, se le fijaron diez años de inhabilitación vehicular.
Un tribunal de juicio integrado por los jueces Bernardo Campana, Romina Martini y Juan Martín Arroyo resolvió homologar un acuerdo pleno de juicio abreviado que condena a Facundo Gabriel Marín a la pena de cinco años y cinco meses de prisión de cumplimiento efectivo. El pronunciamiento judicial atribuye al acusado la responsabilidad penal por el delito de homicidio culposo agravado por conducción imprudente y antirreglamentaria, hecho en el que perdió la vida Emilio Juárez Villarruel, de 44 años, tras ser embestido en la vía pública durante la madrugada del pasado mes de junio.
El trágico suceso se desencadenó cuando la víctima atravesaba la calzada sobre la calle Ruiz Moreno y fue alcanzada por un automóvil Ford Fiesta conducido por el imputado. Tras el violento impacto que le provocó lesiones de extrema gravedad a Juárez —quien falleció pocas horas después en el Hospital Zonal—, Marín no detuvo su marcha ni prestó la asistencia médica requerida, optando por darse a la fuga del lugar y esconder el rodado a unos 28 kilómetros del casco urbano de San Carlos de Bariloche, donde posteriormente fue localizado mediante el análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas.
Durante la tramitación de la causa se determinó un agravante severo: el imputado circulaba al volante pese a pesar sobre él una inhabilitación judicial vigente hasta junio de 2027, la cual le había sido impuesta con anterioridad a raíz de una condena previa por conducir en estado de ebriedad. Si bien la Fiscalía formalizó inicialmente la acusación bajo la figura de homicidio simple con dolo eventual, el cúmulo de pruebas recolectadas, las pericias del Gabinete de Criminalística y los testimonios recabados derivaron en la reformulación del encuadre legal hacia una conducta culposa agravada.
En el marco de la audiencia, Marín reconoció su responsabilidad en el hecho, expresó arrepentimiento y pidió disculpas a los allegados de la víctima, señalando que no tuvo la intención de causar un desenlace fatal. La resolución dispuso adicionalmente una inhabilitación de diez años para la conducción de vehículos con motor; al tiempo que, habiendo renunciado las partes a los plazos procesales de impugnación, la sentencia adquirió carácter firme de manera inmediata y el expediente fue remitido al juzgado de ejecución penal correspondiente para hacer efectivo el cumplimiento de la condena.
