Lo detuvieron por ingresar violentamente a la casa de su hermana, golpearla y cortar a su sobrino
Un joven de 22 años fue aprehendido este domingo por la tarde en el barrio El Frutillar tras irrumpir en el domicilio de un familiar, ocasionar destrozos y agredir físicamente tanto a la propietaria como a su hijo menor de edad.
Un gravísimo episodio de violencia familiar se registró durante la tarde del domingo en una vivienda ubicada sobre la calle San Cayetano al 4000, en la zona del barrio El Frutillar de San Carlos de Bariloche. Un joven de 22 años fue detenido por la policía luego de irrumpir de manera violenta y sin autorización en el domicilio de su hermana, donde provocó diversos daños materiales y desató una brutal agresión física contra la mujer.
De acuerdo con el parte oficial, el alerta ingresó a la unidad policial a las 19:41 horas a través de un llamado de auxilio realizado por la propia víctima, quien solicitaba presurosa la presencia de los uniformados ante el ataque que sufría su hijo. Al arribar al lugar, los efectivos constataron la presencia del agresor en una actitud sumamente hostil y verificaron que un menor de 12 años, sobrino del atacante y residente en el lugar, presentaba una herida cortante en la mano derecha provocada con un elemento cortopunzante.
La damnificada formalizó posteriormente la denuncia penal correspondiente y activó el protocolo por violencia familiar bajo la ley provincial 4241, detallando que el episodio comenzó pasadas las 19:20 cuando su hermano ingresó alterado a la propiedad. Según su testimonio, el agresor la golpeó en distintas partes del cuerpo y lastimó al menor, quien padece retraso madurativo, durante el forcejeo desatado en el interior de la finca.
Tras la aprehensión concretada minutos antes de las 20:00, el fiscal en turno dispuso que el sospechoso permanezca privado de su libertad imputado por los delitos de violación de domicilio, lesiones y daños materiales. En el marco de las actuaciones judiciales de rigor, las autoridades dieron intervención inmediata a la defensora oficial de turno y al médico policial para evaluar el estado de salud de las víctimas.
