La UnTER confirmó un paro de 48 horas tras las vacaciones y cruzó al Gobierno por el costo de vida
El gremio docente rionegrino ratificó el inicio de una huelga para los días 27 y 28 de julio al término del receso escolar, en reclamo por la falta de llamado a paritarias y las deficiencias edilicias en las escuelas. Desde el sindicato salieron al cruce del gobernador Alberto Weretilneck, quien había afirmado que la provincia paga el tercer mejor sueldo docente del país, argumentando que las métricas nacionales ignoran la elevada canasta básica y el costo de los alquileres en la Patagonia.
La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UnTER) profundizó el plan de lucha y confirmó la realización de un paro total de actividades por 48 horas tras la finalización de las vacaciones de invierno. La resolución sindical responde a la negativa del Poder Ejecutivo de reabrir la negociación paritaria antes del reinicio del ciclo lectivo, como así también al persistente deterioro de la infraestructura escolar y la pérdida de cargos en los establecimientos de la provincia.
La medida de fuerza sirvió además como marco de respuesta a las recientes declaraciones del gobernador Alberto Weretilneck, quien destacó que los haberes docentes rionegrinos se posicionan entre los tres más altos de la Argentina. Desde la conducción sindical contestaron que las estadísticas oficiales no reflejan la realidad económica regional, remarcando que valores absolutos no bastan si se los contrapone con el costo de vida patagónico y los desmedidos aumentos de alquileres y servicios que afrontan las familias trabajadoras.
En el marco de la primera jornada de huelga, el gremio convocó a una concentración masiva en la Plaza San Martín de Viedma para visibilizar los reclamos en las calles de la capital. La dirigencia del sector subrayó que las acciones no responden únicamente a una postura de la cúpula sindical, sino al malestar generalizado del cuerpo docente por la pérdida del poder adquisitivo y el estado de los edificios educativos.
El inicio de las medidas de protesta incluirá la realización de una olla popular y actividades abiertas a las comunidades educativas para exponer la situación del sistema público. Con este escenario de confrontación, el ciclo lectivo rionegrino retoma su curso atravesado por un fuerte conflicto paritario que condiciona la normalidad de las clases en toda la provincia.
